lunes

Por qué? otra vez?

"Ellos" habían insistido en que mi manera particular de expresar con palabras lo opuesto a las construcciones lógicas de mi pensamiento era una muestra de cobardía, más que de irreverencia o simple hipocresía. La falta de coherencia entre la forma y el contenido me hace pensar que, en mi caso, no se trataba de ninguna de las anteriores premisas, que incluso la conclusión implícita era de una falsedad manifiesta que no solo negaba tales proposiciones, me permitían argüir en contra señalando que: no es ni hipocresía, ni osadía; no era temor ni insensatez. Era -y sigue siendo- el deseo de ser leída sin la previa evaluación por causalidad de los argumentos, es darle permiso al pensamiento en su disputa con los raciocinios, es permitirle hablar de cosas y cosas, de cosas de cosas, de mis cosas... bajo el secreto oculto de las miradas que ya se han forjado una imagen...

No hay comentarios:

Publicar un comentario