miércoles

De credos.

Cuando la tradicional manera de manifestar nuestros credos los convertimos en compromiso social, es muy difícil no caer en la tentación de ritulizar al máximo cada una de nuestras expresiones. Si pudiéramos vivir hoy nuestra intimidad religiosa o nuestra opinión política más allá de las corrientes y modas que se nos imponen, podríamos ver con mayor claridad a qué le apostamos o qué es aquella imagen de todo en la que nos vemos reflejados. Hay mas que vulgaridad en, por ejemplo, los actos religiosos de los cristianos. Ante una comunidad de noveleros, el cristiano ritualiza sus sacramentos en un ambiente de forzada fiesta.

2 comentarios:

  1. a mi no me parece tan difícil evitar el compromiso social si el compromiso moral es lo suficientemente sincero. y por ende, fuerte y claro.

    la debilidad, no sólo de espíritu, es la que puede atestiguar todas las conductas que uno es capaz de llevar a cabo contra uno mismo y a favor de la corriente.

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